Las condiciones climáticas previstas incluyen precipitaciones abundantes en cortos períodos, intensa actividad eléctrica, caída de granizo y ráfagas de viento que pueden alcanzar los 70 kilómetros por hora. El fenómeno afecta tanto a áreas bajas como a sectores de mayor altura, donde el impacto puede resultar distinto.
De acuerdo a los datos difundidos, los valores de lluvia acumulada oscilarán entre los 20 y los 50 milímetros, aunque en algunos puntos estos registros pueden superar esos números de manera puntual, en especial durante los momentos de mayor intensidad de las tormentas.
Lluvias intensas y riesgo de granizo
El alerta amarilla por tormentas en Jujuy abarca valles, yungas, quebrada, puna y zonas cordilleranas. En las áreas más elevadas de la cordillera, las precipitaciones pueden presentarse mayormente en forma de granizo e incluso nieve, debido a las bajas temperaturas propias de esos sectores.
Este tipo de eventos suele provocar acumulación de agua en calzadas, reducción de la visibilidad y dificultades para la circulación, sobre todo en rutas de montaña y caminos secundarios. En zonas urbanas, las lluvias intensas en poco tiempo pueden generar anegamientos temporarios en calles y avenidas.
La actividad eléctrica intensa representa otro de los factores a considerar durante el desarrollo de las tormentas, con descargas frecuentes que suelen acompañar este tipo de sistemas meteorológicos en la región.
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Precaución en rutas y corredores viales de Jujuy
Ante el pronóstico de tormentas durante la tarde y la noche, las autoridades recomiendan circular con extrema precaución por los distintos corredores viales de la provincia. Las ráfagas de viento, la lluvia intensa y el granizo pueden afectar la estabilidad de los vehículos y la adherencia de los neumáticos sobre el asfalto.
Se solicita respetar las señales de tránsito, mantener las velocidades máximas permitidas y conservar una distancia adecuada de frenado. Estas medidas resultan clave para reducir riesgos ante maniobras imprevistas, acumulación de agua o presencia de material suelto sobre la calzada.
En rutas de altura y zonas cordilleranas, la posible caída de granizo o nieve puede complicar aún más las condiciones de manejo, por lo que se sugiere especial atención en tramos sinuosos y con pendientes pronunciadas.