Un jujeño corrió los 365 días del 2025 y convirtió la disciplina en su motor
Sebastián Vidaurre es un jujeño que decidió el 31 de diciembre de 2024 cambiar su vida. Corrió los 365 días del año y convirtió la disciplina en su motor.
Lo que empezó como una reacción a las críticas terminó convirtiéndose en un desafío cumplido de punta a punta. Sebastián Vidaurre, joven jujeño, corrió todos los días del año 2025, sin excepción, y cerró el ciclo con la certeza de que la constancia puede más que cualquier excusa.
A fines de 2024, Sebastián atravesaba un momento de frustración. Había llegado a pesar cerca de 90 kilos, se sentía desmotivado y acumulaba experiencias negativas en distintos deportes. “En el fútbol me cansé de las críticas, incluso de mis propios compañeros. Sentía que no confiaban en mí”, contó.
El 31 de diciembre tomó una decisión inesperada. Inspirado por el desafío de otro corredor, resolvió salir a correr todos los días del año siguiente. “Pensé que iba a durar un mes, dos como mucho”, admitió.
El año más largo para el jujeño Sebastián Vidaurre:
El primer día corrió apenas tres kilómetros alrededor de una cancha. Con el correr de las semanas se animó a las ciclovías y rutas de San Salvador de Jujuy. En marzo ya hacía 10 kilómetros diarios, en julio llegó a los 15 kilómetros y hacia la segunda mitad del año alcanzó los 25 por jornada.
Ni el invierno jujeño, ni la lluvia, ni las jornadas de trabajo nocturno lograron detenerlo. Sebastián trabaja en el Hospital Materno Infantil y, tras salir de turno a las seis de la mañana, muchas veces se iba directo a correr. “Había días en los que todavía estaba oscuro y hacía mucho frío, pero igual salía”, remarcó.
El día más duro fue el número 45, según recuerda. Con fuertes dolores estomacales, arcadas y bajo una lluvia intensa, salió igual. “Terminé muy mal, después dormí todo el día. Pero al otro día volví a correr”, puntualizó.
También llegaron las lesiones, el cansancio acumulado y las dudas. En el día 100 pensó en abandonar. “Ahí apareció mi pareja, que fue clave. Me decía que si querés lograr algo, tenés que hacerlo ahora”, aseguró recordando a una de las personas que lo impulsó a seguir.
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Disciplina antes que motivación
Con el paso de los meses, el desafío dejó de ser físico y se volvió mental. “La motivación muchas veces no está antes de salir. Aparece después. Eso es disciplina: hacer algo aunque no tengas ganas”, reflexionó.
El acompañamiento fue fundamental. Su pareja, su familia, amigos y compañeros de la facultad lo sostuvieron cuando el cuerpo decía basta. “Ellos me empujaban a que haga lo mío. Me ayudaron incluso con los estudios”.
Sebastián aclara que nunca hubo dinero ni premios de por medio. “Nadie me regaló nada. Vivo igual que siempre. Esto lo hice por mí”. Aun así, su historia se viralizó y hoy comparte mensajes motivacionales para alentar a otros a animarse a empezar.
Lo que viene: competir y seguir creciendo
El cierre del 2025 no fue un punto final. Sebastián ya compite y este año se sumó al grupo de entrenamiento Las Llamas, con el que apunta a nuevos objetivos. Planea correr en Salta y sueña con ganar competencias en Jujuy. “Quiero ir por todo, seguir aprendiendo y mejorar”, expresó en diálogo con Todo Jujuy.
Después de 365 días sin faltar ni uno solo, Sebastián resume su experiencia con una idea muy fuerte: “No se trata de esperar las ganas. Se trata de hacer. Después, la motivación llega sola”.