La victoria republicana en las elecciones legislativas de ayer superó todos los pronósticos al ampliarse a sólidos bastiones demócratas y certificó el fin de la "Obamanía" que en 2008 arrasó en estados históricamente conservadores.
Los republicanos infligieron al presidente Barack Obama su peor derrota desde que llegó a la Casa Blanca en 2009: se hicieron con el control absoluto del Congreso y arrasaron en las elecciones a gobernador en feudos demócratas como Massachusetts, Maryland e Illinois.
Según los diarios estadounidenses, el Senado quedará compuesto por 52 republicanos (22 electos ayer) y 45 demócratas (11 electos ayer), mientras que tres están aún en duda. La Cámara de Representantes, que será renovada por completo, contará con 241 conservadores y 176 oficialistas.
Finalmente, de los 50 estados, 31 estarán gobernados por republicanos (24 elegidos ayer), 15 por demócratas (ayer ganaron 8), y cuatro representan a partidos menores.
DESILUSIÓN CON OBAMA
El Partido Republicano sólo necesitaban arrebatar seis escaños a los demócratas, pero les quitaron siete (Virginia Occidental, Dakota del Sur, Arkansas, Montana, Colorado, Iowa, y Carolina del Norte) y el total podría ascender a diez, si vencen en Alaska y Virginia (donde aún se recuentan votos ante la ajustada contienda), y en Louisiana (pendiente de una segunda vuelta el 6 de diciembre).
Colorado y Carolina del Norte fueron las derrotas más dolorosas y significativas: en 2008 el empuje de Obama rompió la tendencia conservadora de estos estados, que retuvo en 2012 con la excepción del último, que volvió a manos republicanas.
En Colorado, donde Obama venció holgadamente en las dos últimas presidenciales, la creciente población hispana (21%) no fue suficiente para que los demócratas conservaran su escaño en estas legislativas.
Carolina del Norte, histórico bastión republicano, votó sólo una vez demócrata en las últimas siete Presidenciales: a Obama en 2008, aupado por el crecimiento de las minorías en el estado.
La estrecha batalla en Virginia ha sido una de las grandes sorpresas, ya que este estado no se contaba entre los 13 llamados a decidir el futuro del Congreso.
Virginia, que no era demócrata desde los años 60, fue uno de los grandes triunfos de Obama en 2008 y 2012, una tendencia hacía pensar que sería un lugar bastante seguro para el partido en estas legislativas y en las Presidenciales de 2016, explicó John Hudak, experto en elecciones del centro de estudios Brookings Institution.
Obama reconoció horas antes de las elecciones que los estados donde se renovaban los escaños en el Senado le eran especialmente desfavorables: sólo dos (Iowa y Nuevo Hampshire) de los 13 llamados a decidir el futuro del Congreso eran feudos demócratas.
Por eso la pérdida de Iowa, demócrata en seis de las últimas siete presidenciales, fue especialmente representativa del voto de castigo que hoy quisieron enviarle los electores a un Obama en sus horas más bajas incapaz de superar el 40% de popularidad desde hace un año.
Fuente: La Nación
Sumate al Canal de WhatsApp de TodoJujuy.com
Recibí las noticias en tu celular sumándote al Canal de WhatsApp de TodoJujuy.com. Ingresá al siguiente enlace: https://whatsapp.com/channel/0029VaQ05Jk6BIErMlCL0v0j
Si querés, podés activar las notificaciones.
Además, podés comunicarte con nosotros a través del WhatsApp de las Noticias al 3885007777.
Copyright © Todo Jujuy Por favor no corte ni pegue en la web nuestras notas, tiene la posibilidad de redistribuirlas usando nuestras herramientas. Derechos de autor reservados.