Inteligencia Artificial: El peligro detrás de la tendencia, qué pasa cuando compartimos datos sensibles
El uso recreativo de la Inteligencia Artificial para generar imágenes abre un debate sobre datos personales y el impacto ambiental de estas herramientas.
Durante el fin de semana, una tendencia se volvió viral en redes sociales: usuarios compartieron caricaturas generadas con inteligencia artificial a partir de consignas como “creá una imagen mía según lo que sabés de mí”. La práctica se difundió por su tono lúdico y masivo, pero también abrió interrogantes sobre el uso de información personal.
La dinámica propone interactuar con plataformas de inteligencia artificial para obtener imágenes personalizadas. Para lograrlo, los usuarios ingresan datos propios o permiten que la herramienta utilice información generada a partir de interacciones previas.
Según explicó Agustín Bravo, especialista en concientización de ciberseguridad, aunque el uso sea recreativo, compartir imágenes personales, familiares o información privada no resulta una práctica recomendable, ya que el destino y el manejo de esos datos no siempre es claro para los usuarios.
TENDENCIA CHAT GPT
Qué tipo de información implica un riesgo
Agustín Bravo señaló que existen datos sensibles que no deberían compartirse en este tipo de herramientas. Fotografías personales, estudios médicos, documentos oficiales o información bancaria forman parte de contenidos que requieren especial cuidado.
En cambio, consultas generales como recomendaciones de vestimenta, ideas creativas o ayuda para tareas cotidianas no exponen información crítica y presentan un menor nivel de riesgo.
Algoritmos, memoria y falta de control
Uno de los puntos que genera preocupación es el funcionamiento de estas plataformas. Los modelos de inteligencia artificial utilizan información previa para generar nuevas respuestas y contenidos, lo que implica un almacenamiento de datos cuya gestión no siempre resulta transparente.
El especialista explicó que, a diferencia de otras aplicaciones donde se aceptan términos y condiciones de forma explícita, muchas personas interactúan con estas herramientas sin dimensionar el alcance de la información que comparten ni cómo puede ser utilizada en el futuro.
El impacto ambiental de generar imágenes
El debate también incorpora una dimensión ambiental. La generación de imágenes mediante inteligencia artificial requiere centros de datos que demandan grandes cantidades de energía y agua para su funcionamiento y refrigeración.
De acuerdo con datos mencionados durante la entrevista, la creación de una sola imagen puede requerir varios litros de agua, asociados al mantenimiento de estos sistemas, lo que suma un nuevo aspecto a considerar en el uso cotidiano de estas tecnologías.
Uso responsable y concientización
Desde el enfoque de la concientización en ciberseguridad, la recomendación principal es reflexionar antes de compartir información. Pensar qué datos se ingresan y evitar delegar información sensible a herramientas de inteligencia artificial aparece como una práctica preventiva.
El uso de estas plataformas para fines informativos, creativos o técnicos no representa un riesgo en sí mismo, siempre que no involucre datos personales críticos ni información privada.
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