Una pareja alcoholizada intentó ingresar a un restaurante en San Francisco, pero todo se descontroló.
Una noche de tensión y desorden alteró la tranquilidad del restaurante Hazie’s, uno de los establecimientos más concurridos de San Francisco y copropiedad del reconocido chef Joey Altman, cuando una pareja totalmente alcoholizada protagonizó un conflicto que derivó en agresiones físicas contra el personal y una riña en plena calle.
El episodio, captado en video y rápidamente compartido en redes sociales, destacó los peligros diarios que enfrentan los trabajadores del sector gastronómico, según reportó el Daily Mail.
La pelea se extendió a la vía pública, donde la agresora arremetió contra el bartender y terminó cayendo al suelo entre gritos y llanto.
La conducta de la pareja alcoholizada generó caos en el lugar
El incidente se originó la noche del sábado, cuando la pareja, cuya identidad permanece desconocida, fue atendida inicialmente en una de las mesas del restaurante Hazie’s. Según contó el bartender Miguel Marchese, la conducta de los clientes se volvió hostil rápidamente y su estado de embriaguez era notorio.
“Era evidente que estaban ebrios”, declaró Marchese al Daily Mail, agregando que ambos mostraron agresividad verbal hacia una camarera y adoptaron un comportamiento complicado desde el comienzo.
El conflicto se intensificó cuando el equipo del restaurante decidió suspenderles la atención por su conducta inapropiada. La mujer, claramente alterada, entró en la cocina y detrás de la barra para gritarles a los trabajadores, mientras su acompañante intentaba mediar.
La mujer, en estado de ebriedad, insultó al gerente y acusó al personal de acoso antes de ser retirada del local por empleados.
Durante la disputa, la mujer profirió insultos contra el gerente y acusó al personal de acoso, mientras este le solicitaba de manera insistente que se retirara del lugar. La situación se agravó cuando, al ser acompañada hacia la salida, golpeó una de las cámaras que registraban los hechos y continuó vociferando contra los empleados.
Miguel Marchese, que trató de apaciguar la situación con gestos, relató cómo el ambiente se volvió totalmente caótico. “Estoy tratando de decirle con las manos: ‘Vamos a calmarnos, es hora de irse’. Y todo se descontrola”, comentó al Daily Mail.
Finalmente, la mujer fue acompañada hacia la salida por el bartender, aunque la violencia continuó. Ya en la vereda, agredió físicamente a Marchese, lanzándole patadas y sujetándole el cabello con fuerza. “Ella me envuelve el pelo en la mano y tira con todas sus fuerzas. Fue una situación complicada”, explicó el bartender.
Una pareja alcoholizada intentó ingresar a un restaurante en San Francisco, pero todo se descontroló.
Mientras empleados y transeúntes intentaban liberarlo, la confrontación se extendió a la calle. Marchese, al soltarse, arrojó el teléfono de la mujer para distraerla, lo que permitió que ella escapara corriendo por la acera, cayendo al suelo y llorando. Su acompañante quiso socorrerla, pero fue rechazado con empujones y gritos.
El video del incidente, que se difundió rápidamente en redes, también muestra cómo el hombre empujaba a otros trabajadores, mientras la mujer seguía forcejeando con el personal antes de ser finalmente retirada del local.
El Daily Mail recogió declaraciones de testigos y del personal que intentó mediar para controlar la situación. A pesar de la gravedad de la agresión, Marchese decidió no presentar denuncia y consideró el episodio como algo que forma parte de la vida cotidiana en el sector. “Esta es la vida de un camarero”, comentó el bartender, que acumula más de ocho años de experiencia en la hostelería.
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De acuerdo con lo relatado por Marchese, episodios como este no son hechos puntuales, sino que reflejan la frecuencia con la que el personal del sector de servicios se enfrenta a insultos, agresiones físicas y verbales, y situaciones peligrosas durante su jornada laboral.
La violencia en restaurantes y bares de ciudades como San Francisco ha generado inquietud entre los trabajadores del rubro. El bartender destacó ante el Daily Mail que la exposición constante a estos conflictos obliga a los empleados a desarrollar resistencia emocional y fortaleza personal, convirtiéndose en una habilidad necesaria para desempeñarse en la industria.