En Salta investigan embutidos con presunta carne de
felino (Foto ilustrativa)
En el barrio Ceferino de Salta una carnicería que se presentaba como productora de embutidos artesanales, quedó bajo investigación tras una denuncia que encendió alertas por el posible uso de carne de origen irregular y por serias fallas en las condiciones sanitarias.
Una vecina radicó una denuncia con un dato alarmante: el 28 de diciembre de 2025 tomó conocimiento de que dentro de una morcilla comprada en una carnicería de la zona se habrían encontrado restos que no corresponderían a animales de consumo habitual.
La denunciante recurrió a un veterinario particular y a un especialista del Hospital de Mascotas Municipal, quienes coincidieron en que los restos hallados pertenecerían a partes de un felino. La situación dejó de ser una simple irregularidad comercial y pasó a ser investigada como un posible delito contra la salud pública.
En Salta investigan embutidos con presunta carne de felino (Foto ilustrativa)
En Salta investigan embutidos con presunta carne de felino (Foto ilustrativa)
Intervención judicial e imputación provisoria
El fiscal Federico Jovanovics imputó de forma provisional a una mujer de 52 años que es la propietaria del comercio, como autora del delito de suministro, distribución y almacenamiento de sustancias alimenticias peligrosas para la salud.
El local funcionaba desde hacía aproximadamente seis años bajo la modalidad de venta de embutidos. De los informes incorporados al expediente surge que el negocio estaba a nombre de la mujer imputada, lo que motivó el pedido de medidas más amplias para resguardar pruebas.
Polémica decisión judicial en Salta (Foto ilustrativa)
Investigación judicial en Salta (Foto ilustrativa)
Allanamiento, secuestro y hallazgos
La Fiscalía solicitó al Juzgado de Garantías en feria una orden de allanamiento y secuestro, procedimiento donde se identificó a la propietaria y se incautaron diversos elementos considerados relevantes para la causa.
En el operativo se encontraron embutidos, partes de carne y otros productos alimenticios de dudosa procedencia, varios de ellos en mal estado de conservación, sin refrigeración adecuada y en condiciones incompatibles con la venta y el consumo humano.
Se secuestraron cuatro tipos de productos: queso de cerdo, chorizo, chorizo tipo butifarra y morcilla. De cada uno se tomaron tres muestras, que serán analizadas para determinar su composición, origen y posible riesgo sanitario.
La Fiscalía también solicitó el decomiso de los alimentos secuestrados, con el objetivo de evitar que los productos vuelvan a circular y prevenir posibles consecuencias para la comunidad. La investigación continúa mientras se esperan los resultados de los análisis de laboratorio.