El avión del presidente de China, Xi Jinping, llegó ayer a las 20 a la Argentina. En ese momento, el Ejército argentino esperaba al mandatario a los costados de la alfombra roja porque se trata del único presidente que llega al país en visita oficial.

Apenas se abrió la puerta, un hombre bajó rápidamente las escaleras. La música comenzó a sonar y rápidamente se frenó. Hubo desconcierto. ¿Qué pasó? El hombre no era el presidente sino un colaborador.

Tres minutos después, Xi Jinping bajó junto a su esposa y la banda volvió a tocar. Abajo lo esperaban el gobernador Gerardo Morales y el canciller Jorge Faurie.

visitimg

Copyright Todojujuy.com Por favor no corte ni pegue en la web nuestras notas, tiene la posibilidad de redistribuirlas usando nuestras herramientas. Derechos de autor reservados.

Aparecen en esta nota:

Deja tu comentario