La Cámara Federal en 2018– concluyó que Alberto Nisman fue drogado con ketamina, golpeado vivo (fractura de nariz incluida) y ejecutado por al menos dos personas, vinculado directamente a su denuncia contra Cristina Kirchner por encubrimiento en la AMIA.
La causa, iniciada como "averiguación de causales de muerte" en Comodoro Py, pasó al fuero federal por orden de la Corte Suprema en 2016 (juez Julián Ercolini, fiscal Eduardo Taiano). En 2018, la Cámara confirmó el homicidio: muerte entre las 20 del sábado 17 y 2:46 del domingo 18, con anomalías como falta de pólvora en manos y silencio telefónico de 13 horas. Procesados incluyen a Lagomarsino (por el arma) y agentes de inteligencia; en 2026, la Justicia indaga roles de AFI y SIDE en las horas previas.
Declaración de testigos
En los últimos meses, agentes de inteligencia militar operativa de 2015 comenzaron a declarar como testigos en la causa por la muerte del fiscal Alberto Nisman, con al menos 15 identificados bajo reserva de identidad. Los investigadores analizan un universo mucho más amplio de efectivos, enfocándose en teléfonos celulares detectados en Puerto Madero el fin de semana del 18 de enero, aunque admiten que el paso del tiempo inicia un recorrido extenso hacia un núcleo reducido de sospechosos.
Durante años, la pesquisa enfrentó intentos sistemáticos para desviar la investigación hacia la hipótesis de suicidio, con presiones de funcionarios de la época para frenar avances que confirmaran el homicidio. Peritajes balísticos y de Gendarmería ya acreditaron que Nisman fue ejecutado tras ser drogado y golpeado, descartando la versión inicial oficial.
El sábado próximo se cumplen 10 años de la muerte de Alberto Nisman.
Se cumplen 11 años de la muerte de Alberto Nisman
Posibles responsabilidades políticas
Esta etapa integra una segunda vía investigativa sobre posibles responsabilidades políticas, con novedades esperadas en la primera mitad de 2026. Se detectó un “plan criminal” para “desviar la atención de la hipótesis homicida”, esencialmente mediante una pesquisa superficial que evitara indagar las circunstancias de la muerte. Ahora se apunta a imputaciones con nombre y apellido contra quienes participaron de este esquema.
El eje avanzará con la declaración indagatoria de la ex fiscal Viviana Fein, primera interventora en el caso, citada para fines de febrero. Su testimonio podría esclarecer decisiones iniciales que, según la fiscalía, obstaculizaron la verdad en las horas críticas post-mortem.