Crisis aérea en Cuba: la isla se queda sin combustible para vuelos comerciales
La falta de petróleo pone en jaque las operaciones de aerolíneas nacionales e internacionales, mientras el país enfrenta su peor crisis energética en décadas.
Un avión de Cubana de Aviación despega del aeropuerto José Martí, en La Habana.
Cuba notificó a las compañías aéreas extranjeras que vuelan hacia y desde la isla que, desde este lunes, no contará con provisión de combustible aeronáutico, de acuerdo con lo informado por la agencia EFE a partir de voceros vinculados al sector.
La decisión deriva de manera directa del decreto firmado el 29 de enero por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que advierte con la aplicación de aranceles a los países que abastezcan de crudo al gobierno de Miguel Díaz-Canel, al considerar que Cuba supone un riesgo para la seguridad nacional estadounidense.
Cuba informó a las aerolíneas que a partir del lunes se queda sin combustible para aviones.
Impacto económico por la falta de combustible
La alerta por la falta de querosén para aviones agrava aún más la situación de una economía golpeada por la crisis más profunda desde la caída de la Unión Soviética en la década del 90. Con una producción interna que apenas alcanza para cubrir el 40% de la demanda energética, Cuba dependía hasta hace pocas semanas de la importación de unos 60.000 barriles diarios provenientes de países como Venezuela, México, Rusia y Argelia.
El decreto firmado por Donald Trump, denominado “Haciendo frente a las amenazas del Gobierno de Cuba a Estados Unidos”, crea un esquema de recargos comerciales destinado a sancionar a los países que provean crudo a Cuba, ya sea de manera directa o a través de terceros. La normativa faculta al Departamento de Comercio para identificar a los Estados involucrados en ese abastecimiento, y deja en manos del Departamento de Estado la definición del nivel de los aranceles a aplicar.
El colapso de suministros petroleros deja a la isla sin recursos para garantizar operaciones de aviación comercial.
Estados Unidos sostiene que el gobierno cubano mantiene vínculos estrechos con rivales geopolíticos como Rusia, China e Irán, que pone a disposición de potencias extranjerascapacidades e instalaciones de inteligencia y que da refugio a grupos como Hezbollah y Hamas.
Sanciones estadounidenses y presión geopolítica
Las sanciones de Washington profundizaron una escasez energética que Cuba arrastra desde hace años. Desde diciembre, el país dejó de recibir crudo venezolano luego de la detención de Nicolás Maduro en una operación militar estadounidense el 3 de enero. A ese golpe se sumó México, que en 2025 había cubierto cerca del 44% del petróleo importado por la isla —unos 17.200 barriles diarios— y que, ante la presión de Trump, redujo casi por completo los despachos en enero.
En reacción a este escenario, el gobierno de Miguel Díaz-Canel presentó en los últimos días un severo esquema de contingencia para afrontar la falta de combustibles provenientes del exterior.
La medida es consecuencia directa de la orden ejecutiva firmada por el presidente estadounidense Donald Trump el pasado 29 de enero.
El paquete, que comenzará a aplicarse este lunes, contempla la interrupción de la comercialización de diésel para particulares, la implementación de semanas laborales reducidas de cuatro días en el sector estatal, fuertes limitaciones en los horarios de hospitales y dependencias oficiales, el cierre de complejos turísticos ubicados en los cayos del norte, la postergación de intervenciones médicas que no revistan urgencia y un recorte drástico del transporte público entre provincias.
Medidas de emergencia del régimen cubano
El sector turístico, tradicionalmente considerado por el gobierno como un pilar clave de la economía, experimentó en 2025 una reducción del 18% en la cantidad de visitantes en comparación con el año previo, según cifras oficiales. Además, la actividad quedó 62% por debajo del récord histórico de 4,7 millones de turistas registrado en 2018.
El cierre de hoteles y resorts por escasez de combustible constituye un hecho sin precedentes en la isla, donde hasta ahora estos establecimientos mantenían operaciones incluso frente a fenómenos naturales extremos.
La advertencia sobre el agotamiento del combustible aeronáutico supone un colapso adicional para una economía que atraviesa su peor crisis desde el desplome del bloque soviético en los años noventa.
El gobierno cubano atribuye toda la responsabilidad de la crisis energética al embargo impuesto por Estados Unidos, sin mencionar factores como el colapso económico de Venezuela tras años de chavismo, las limitaciones de producción de México, su propia incapacidad estructural para generar divisas y la prolongada dependencia de combustibles creada por décadas de administración autoritaria.
La escasez de combustible para la aviación ya había motivado advertencias similares en diciembre, cuando la Empresa Cubana de Aviación alertó sobre la “no disponibilidad” de combustible JETA1 en los aeropuertos de la red nacional, una situación que en esa ocasión se alivió temporalmente con la llegada de un buque cisterna que reabasteció provisoriamente el suministro.
Riesgo de colapso total si no llegan envíos de petróleo
Especialistas en el ámbito energético, como Jorge Piñón del Instituto de Energía de la Universidad de Texas, alertan que, si no se reanudan los envíos de petróleo, Cuba podría enfrentar en marzo un colapso económico absoluto.
El buque petrolero Ocean Mariner, de bandera liberiana, navega por la bahía de La Habana.
El gobierno cubano, cuya producción local apenas alcanza los 40.000 barriles diarios de crudo pesado —destinados casi en su totalidad a viejas centrales termoeléctricas—, requiere importar un mínimo de 60.000 barriles adicionales para garantizar el funcionamiento de la generación eléctrica, el transporte y los servicios básicos del país.