Sin tratar de perder demasiado tiempo y con cierta tranquilidad luego de las elecciones de la pasada semana, Gerardo Morales quiere avanzar sobre proyectos importantes que tendrán tratamiento dentro del ámbito legislativo a la brevedad posible.

El anuncio del congelamiento de la planta de personal de la administración pública, exceptuando sectores como salud, educación y seguridad, es el principio de algunas medidas propuestas, al menos hasta antes de finalizar el año.

Esta iniciativa se enmarca dentro de la política de austeridad que tiene pensado llevar adelante para el próximo año, buscando también el equilibrio fiscal del que tanto se vino debatiendo en los últimos meses y el desendeudamiento que se fija como metas prioritarias.

Sin embargo, debe esperar lo que suceda esta semana cuando se reúna en Buenos Aires con el Presidente Macri y el resto de los gobernadores, dentro de las estrategias planteadas ante el avance de la reforma laboral y el impacto que puede tener en nuestra provincia.

Con un panorama más optimista para el próximo año, no descarta la posibilidad de una reelección, pero sin dejar de gestionar en lo inmediato, manteniendo un riguroso control interno y la buena sintonía con el gobierno nacional, cuestión que goza de buena salud.

Otro sector que mira el futuro con el protagonismo ganado es el Frente de Izquierda, que posicionó finalmente a Alejandro Vilca como legislador provincial y como la figura sobresaliente de este sector. Sin salirse de la línea discursiva de la campaña, anunció posicionamientos legislativos diametralmente distintos a las observadas; es decir, una oposición inflexible.

Sin embargo, llamó la atención que, dentro de sus aspiraciones de mantener el protagonismo logrado en las pasadas elecciones, no descarta presentar proyectos legislativos acompañados por movilizaciones de sectores sociales afines; algo que se vivió no hace mucho tiempo y cuyos resultados están a la vista.

Todo tipo de reclamo es atendible y hasta entendible. Lo que siempre se cuestionó hasta no hace mucho tiempo es la metodología que se usó de cortar arterias de ingreso al centro de nuestra ciudad, dificultando el libre tránsito de los jujeños. Si la intención de este frente político es la de presentar un proyecto de ley acompañado por cortes y manifestaciones con la finalidad de ejercer algún tipo de presión como ya lo vienen anunciando, lo único que logrará es que la sociedad le comience a retirar el crédito político que le otorgó. Y la razón es muy simple; la gente no quiere volver a otras épocas que prefieren dejarla en el pasado, así de sencillo. Si esa es la estrategia a utilizar, muchos comenzarán a mirar de reojo y eso puede jugarle en contra.

Apesadumbrados por los magros resultados electorales, el justicialismo trata de volver a retomar la senda que lo lleve a una normalización partidaria. Pero sobre llovido, mojado. A escasos días de las elecciones, algunos dirigentes ya presentaron una nota en donde señalaron que se suspenda el acto eleccionario interno del mes de noviembre. No lo ven conveniente, ni mucho menos viable.

En este laberíntico proceso que atraviesa este partido, en donde fracasa todo antes de empezar; nadie garantiza nada y las pocas huestes que quedan, solo atinan a llevar agua hacia sus molinos. Una tarea difícil y complicada que tiene a los justicialistas buscando una brújula que los comience a guiar y dejar de ser pasajeros de una pesadilla que les parece interminable.

Copyright Todojujuy.com Por favor no corte ni pegue en la web nuestras notas, tiene la posibilidad de redistribuirlas usando nuestras herramientas. Derechos de autor reservados.

Deja tu comentario