El loro kkp inicia un nuevo ciclo de reproducción en Nueva Zelanda tras cuatro años
El loro kkp enfrenta condiciones únicas para su supervivencia, resultado de una historia evolutiva singular y profundas alteraciones en su ecosistema (DOC)
En una señal de esperanza para la conservación de la fauna silvestre, el kkp, uno de los loros más raros del mundo, inició un nuevo ciclo de reproducción en Nueva Zelanda tras cuatro años sin nacimientos. El fenómeno, confirmado por las autoridades ambientales del país oceánico, se activó gracias a la floración masiva del rimu, una conífera nativa cuya abundancia de frutos es el principal disparador del apareamiento de esta especie tan singular.
Esta especie, de notable tamaño y plumaje verde apto para el camuflaje, vio su población reducida por múltiples amenazas: depredadores introducidos, enfermedades emergentes y el riesgo de resistencia a antibióticos en los tratamientos médicos.
No obstante, investigaciones recientes brindan una perspectiva más optimista, ya que los antibióticos continúan siendo eficaces para tratar estas aves, lo que representa una oportunidad significativa para su conservación. Así lo reportan Popular Science y el estudio en Frontiers in Microbiology.
loro kkp
El loro kkp enfrenta condiciones únicas para su supervivencia, resultado de una historia evolutiva singular y profundas alteraciones en su ecosistema (DOC)
Un loro único en peligro crítico
El kkp (Strigops habroptilus) es un loro terrestre y nocturno, famoso por ser el más pesado del mundo y el único que no vuela, adaptado a la vida en el suelo de los bosques de Nueva Zelanda. Su biología es extraordinaria: vive muchas décadas, pesa varios kilos y solo entra en ciclo reproductivo cada dos a cuatro años, cuando las condiciones ambientales lo permiten. Por su historia evolutiva y sus hábitos inusuales, esta especie se considera un tesoro de la biodiversidad.
La población global del kkp sigue siendo críticamente reducida, con alrededor de 236 individuos en libertad, de los cuales solo 83 son hembras en edad reproductiva. A pesar de estos números modestos, la reactivación de la temporada de cría representa un hito significativo después de un largo periodo sin nacimientos documentados.
El Departamento de Conservación de Nueva Zelanda (DOC) explicó que la reciente abundancia de frutos de rimu proporcionará la energía nutricional necesaria para que más kkp hembras intenten reproducirse este año, lo que podría resultar en el mayor número de polluelos desde que comenzaron los registros hace décadas.
Este acontecimiento se produce en medio de intensos esfuerzos de conservación, que incluyen la monitorización constante de cada ejemplar, el manejo de hábitats seguros libres de depredadores introducidos y el seguimiento de comportamientos reproductivos únicos, como los leks donde los machos llaman para atraer a las hembras.
Si bien los desafíos persisten, como la limitada diversidad genética y la necesidad de más hábitats adecuados, el inicio de este ciclo de cría trae esperanzas renovadas para la especie y resalta la importancia de programas de conservación bien coordinados que combaten la extinción.
Con un número creciente de individuos comparado con décadas pasadas, y ahora la posibilidad de múltiples nacimientos en 2026, la historia del loro kkp sigue siendo un ejemplo inspirador de cómo la ciencia, la dedicación y la naturaleza pueden alinearse para salvar a una especie al borde del abismo.