En el caso de Tridente Austral, Nayra Toconás estuvo a cargo de la propuesta culinaria, Yanina Farfán se desempeñó en el servicio de salón y Bruno Gasparovic asumió el rol de sommelier, responsable de seleccionar y presentar las bebidas que acompañaban cada preparación.
La preparación comenzó mucho antes del viaje, mediante reuniones virtuales y videollamadas en las que trabajaron en conjunto para definir cada detalle de la experiencia gastronómica.
"Trabajamos de manera grupal, vía llamadas, vía Zoom, tratando de armar el proyecto" "Trabajamos de manera grupal, vía llamadas, vía Zoom, tratando de armar el proyecto"
Explicaron los integrantes del equipo, quienes destacaron que la organización previa fue fundamental para afrontar los desafíos de la competencia.
Papas andinas, tomates deshidratados y sabores de Jujuy
Uno de los principales desafíos fue trasladar a Rusia productos representativos de la gastronomía jujeña. Para conseguirlo, el equipo trabajó con una productora de la Quebrada de Humahuaca, que aportó ingredientes regionales adaptados para su transporte.
Entre los productos que llevaron se encontraban tomates deshidratados, miel, papas deshidratadas y papas moradas, utilizadas posteriormente en distintas preparaciones.
"Muchos de estos productos que fuimos seleccionando son de una productora de aquí de la Quebrada, jujeña, que nos dio mucho orgullo poder llevar" "Muchos de estos productos que fuimos seleccionando son de una productora de aquí de la Quebrada, jujeña, que nos dio mucho orgullo poder llevar"
Las carnes, en cambio, debieron comprarlas en Rusia, donde visitaron mercados y seleccionaron los ingredientes necesarios para completar el menú. También tuvieron que resolver dificultades relacionadas con el idioma y las diferencias culturales.
La propuesta incluyó carne de cordero acompañada por preparaciones de papas moradas, presentadas como puré y espuma. Además, utilizaron tomates deshidratados para elaborar una salsa inspirada en la yasgua, una preparación tradicional del norte argentino.
Para el postre, realizaron una reinterpretación del clásico vigilante argentino, utilizando frutos rojos que consiguieron en Rusia.
Bruno Gasparovic recibió el premio al mejor sommelier del torneo
Uno de los momentos más importantes de la participación argentina fue el reconocimiento individual que recibió Bruno Gasparovic por su desempeño en el servicio de vinos y el acompañamiento de la propuesta gastronómica.
El jujeño fue distinguido como mejor sommelier del torneo, un premio que destacó su trabajo entre los participantes de la competencia internacional.
"A mí se me hizo una distinción especial como mejor sommelier del torneo, entre todos los competidores. Súper contento y emocionado cuando recibí el premio" "A mí se me hizo una distinción especial como mejor sommelier del torneo, entre todos los competidores. Súper contento y emocionado cuando recibí el premio"
El reconocimiento tuvo un significado especial para el equipo, que había trabajado en la selección de bebidas y maridajes considerando las diferentes costumbres de los integrantes del jurado.
Según explicaron, algunos evaluadores no consumían alcohol o solo realizaban pequeñas degustaciones, por lo que debieron adaptar la experiencia para respetar las particularidades culturales de cada uno.
Cómo fue competir ante un jurado internacional
Los participantes explicaron que el jurado evaluaba diferentes aspectos de la experiencia gastronómica, desde la presentación de los platos y sus sabores hasta el servicio de salón, la selección de bebidas y la representación cultural de cada país.
El campeonato reunió a delegaciones de países como Perú, México, Costa Rica, Marruecos, Congo y Azerbaiyán, además de representantes de Rusia y otras regiones. La edición contó con 16 equipos internacionales, según información difundida durante la apertura del evento.
Para los jujeños, uno de los mayores desafíos fue transmitir su identidad gastronómica a personas con costumbres muy diferentes.
"Nosotros no solo fuimos a hacer elaboraciones gastronómicas, sino también a hablar un poco sobre la cultura del país, en nuestro caso mostrar nuestra cultura como jujeños", destacaron.
La presentación incluyó un poncho jujeño, que colocaron sobre la mesa como símbolo de sus raíces. Los integrantes del equipo contaron que recibieron la prenda en préstamo y que llevarla a Rusia fue una manera de mostrar una parte de su historia.
Una experiencia que unió a representantes de diferentes países
Además de la competencia, los integrantes de Tridente Austral destacaron los vínculos que establecieron con participantes de otras delegaciones. A pesar de las diferencias idiomáticas, compartieron conversaciones, comidas y experiencias con equipos de distintos continentes.
Incluso regresaron a Jujuy con una bandera argentina firmada por representantes de otras delegaciones, como recuerdo de su participación en el campeonato.
"Nosotros, cuando llegó el momento de competir, estábamos sonriendo. Era como decir: ganamos por estar acá presentes" "Nosotros, cuando llegó el momento de competir, estábamos sonriendo. Era como decir: ganamos por estar acá presentes"
También recordaron la emoción de representar al país en un escenario internacional. "La responsabilidad de cada uno de nosotros era llevar algo de nuestra genética, algo de Argentina. Era llevar todo un país", señalaron.
El paso de Tridente Austral por San Petersburgo dejó un reconocimiento individual para Bruno Gasparovic y una experiencia internacional para los tres integrantes del equipo. A través de sus platos, bebidas y servicio, los representantes jujeños lograron mostrar productos de la Quebrada de Humahuaca y parte de la identidad cultural de Jujuy ante competidores y jurados de diferentes países.
Copyright © Todo Jujuy Por favor no corte ni pegue en la web nuestras notas, tiene la posibilidad de redistribuirlas usando nuestras herramientas. Derechos de autor reservados.