El Congreso de Perú destituye a su presidente, José Jerí.
El Congreso de la República del Perú destituyó este martes al presidente interino José Jerí, en un giro que vuelve a sacudir la escena política del país cuando faltan menos de dos meses para las elecciones generales.
La remoción se aprobó con 75 votos a favor, 24 en contra y 3 abstenciones, en medio de acusaciones por tráfico de influencias. La medida se tramitó como una censura, un mecanismo que alcanzó con mayoría simple y que dejó al mandatario fuera del cargo tras apenas cuatro meses de gestión.
Jerí había llegado al poder el 10 de octubre, luego de la destitución de Dina Boluarte, en un contexto de fuerte desgaste institucional. En los días previos, enfrentó varias mociones y una presión creciente dentro del Parlamento, con reclamos para que diera explicaciones públicas.
El caso que aceleró el desenlace se vinculó a la difusión de un informe sobre una reunión reservada en diciembre con dos ejecutivos chinos, que no figuró en los registros oficiales. Según la investigación, uno de los asistentes mantenía contratos con el Estado y el otro quedaba bajo la lupa por presuntas conexiones con una operación de tala ilegal.
El presidente negó irregularidades y sostuvo que el encuentro se relacionó con la organización de una actividad cultural, pero la fiscalía avanzó con una investigación preliminar por presunta corrupción e influencia indebida. La crisis se profundizó en un clima social atravesado por el malestar ante el aumento del delito y la sensación de inestabilidad permanente.
Congreso de Perú
Qué pasa ahora: sucesión y calendario electoral
Tras la destitución, el país queda sin presidente por al menos 24 horas, mientras el Congreso se reúne para elegir a la nueva autoridad que tomará el mando. El jefe del Parlamento, Fernando Rospigliosi, adelantó que no asumirá la presidencia, por lo que el debate interno se centra en quién reúne los apoyos para encabezar la transición.
La hoja de ruta electoral, por ahora, se mantiene: los comicios están previstos para el 12 de abril y quien gane asumirá el 28 de julio. Hasta entonces, el Congreso deberá sostener un gobierno interino con agenda recargada y margen político reducido, en un país que ya vivió múltiples recambios presidenciales en menos de una década.