La Policía Federal de Brasil investiga la sustracción de material biológico en la Universidad de Campinas, en el estado de San Pablo. El hecho involucra la desaparición de muestras virales almacenadas en un laboratorio de alta seguridad, entre ellas cepas de gripe tipo A como H1N1 y H3N2.
La causa tomó relevancia tras la detención de una investigadora argentina de 36 años, señalada como responsable del traslado irregular del material dentro del mismo campus universitario.
El caso se encuadra en un área sensible, ya que las muestras estaban bajo resguardo en un laboratorio con nivel de bioseguridad 3, destinado al estudio de agentes infecciosos con potencial de causar enfermedades graves.
Cómo se detectó la desaparición del material
El faltante se detectó el 13 de febrero, cuando un investigador advirtió irregularidades en el área de almacenamiento del laboratorio de Virología y Biotecnología Aplicada.
Según la investigación, las muestras fueron retiradas del sector habilitado y trasladadas a otra unidad académica dentro de la universidad, sin autorización de los organismos correspondientes.
Durante los operativos, los agentes encontraron parte del material en congeladores y otra fracción en contenedores de residuos, con señales de manipulación.
Tras su detención en flagrancia, la Justicia dispuso su liberación provisoria con restricciones, entre ellas la prohibición de ingresar a la universidad y de salir del país sin autorización judicial.
La investigación también analiza posibles vínculos con otras personas cercanas a la acusada, en el marco del traslado del material biológico.
El rol del laboratorio y los riesgos sanitarios
El laboratorio donde se encontraban las muestras cuenta con nivel de bioseguridad 3, una categoría que implica condiciones estrictas de contención.
En este tipo de instalaciones se manipulan agentes infecciosos que pueden provocar enfermedades graves y que presentan riesgo de transmisión aérea.
Entre los ejemplos de este nivel se incluyen virus como los de la gripe tipo A y bacterias con alta capacidad de propagación, bajo protocolos de control específicos.
La Policía Federal confirmó que no hubo contaminación externa y que las muestras permanecieron dentro del ámbito universitario. Además, informó que el material fue recuperado en su totalidad.
Desde la Universidad de Campinas indicaron que colaboran con la investigación y que iniciaron un proceso interno para esclarecer lo ocurrido.
También intervienen organismos vinculados al control de bioseguridad, mientras el expediente avanza bajo reserva judicial.