Antes del procedimiento, dejó una frase que conmovió al país. “Por fin puedo descansar”, expresó en diálogo con Telecinco España, reflejando el agotamiento que arrastraba desde hacía años.
En una de sus últimas entrevistas, fue contundente al explicar su situación: “Ya no puedo más con los dolores, no puedo más con todo lo que me atormenta en la cabeza de lo que he vivido”.
La joven tenía paraplejia y sufría dolores constantes que, según relató, ya no podía soportar. Esa situación fue central en su pedido de acceso a la eutanasia.
Noelia pidió morir sola
Noelia Castillo - España
El fuerte caso de Noelia Castillo y la eutanasia en España.
Hasta el último momento, Noelia intentó evitarles más dolor a sus familiares. Por eso, tomó una decisión muy íntima antes del procedimiento: eligió morir sola.
“No quiero que me vean cerrando los ojos”, pidió antes de iniciar el proceso médico, que se extendió durante unos 15 minutos bajo un protocolo sanitario estricto.
Ese gesto fue interpretado como una manera de proteger a su entorno en un momento límite, en medio de una historia ya marcada por el sufrimiento.
El trasfondo de una historia dolorosa
El motivo que la llevó a pedir la eutanasia estuvo ligado a un padecimiento físico y psicológico que arrastraba desde hacía más de cuatro años. En octubre de 2022, luego de sobrevivir a una violación grupal, intentó quitarse la vida y sufrió lesiones irreversibles.
Desde entonces, atravesó un largo proceso de rehabilitación, con secuelas físicas y emocionales que, según sus propias palabras, no podía seguir soportando.
El procedimiento se realizó con la intervención del equipo médico del Hospital Vall d’Hebron, que aplicó tres fármacos por vía intravenosa para inducir un sueño profundo y luego evitarle sufrimiento durante el desenlace.
La decisión judicial que permitió concretar la eutanasia, pese a la oposición familiar, quedó además como un antecedente importante en torno al derecho individual del paciente.