El pueblo de Salta con paisajes que parecen de otro planeta y sorprende a todos los turistas
Con apenas 300 habitantes y a 3.500 metros de altura, este rincón salteño ofrece vistas increíbles y aventuras únicas en medio de salares, volcanes y lagunas.
Es un pueblo de 300 habitantes y tiene paisajes de película.
En Argentina existen múltiples destinos capaces de sorprender a cualquier viajero gracias a su riqueza paisajística y atractivos naturales. Entre ellos sobresale unpequeño pueblo en Salta, con apenas 300 habitantes, que ofrece una experiencia única. Este lugar es ideal para quienes buscan escapadas de aventura.
Tolar Grande, situada en el corazón de la Puna salteña y rodeada por extensos salares, lagunas, cordones montañosos y volcanes, ofrece paisajes impresionantes que, por sus tonos rojizos, recuerdan al planeta Marte. Este pueblo remoto y de gran belleza se encuentra en una zona minera del departamento de Los Andes, a 357 kilómetros de Salta capital y a una altitud cercana a los 3.500 metros sobre el nivel del mar.
Tolar Grande se distingue por la hospitalidad de su gente, sus paisajes inolvidables y sus tradiciones, convirtiéndose en un destino turístico imperdible.
El destino puede recorrerse durante todo el año, aunque los meses ideales son de octubre a diciembre y de marzo a abril, cuando el clima permite disfrutar al máximo de este lugar único, rodeado de volcanes que atestiguan la historia de antiguas comunidades.
Entre los puntos más destacados figura el Cono de Arita, una formación piramidal natural ubicada en el Salar de Arizaro, considerado el tercer salar más extenso del planeta. Esta estructura, que alcanza cerca de 200 metros de altura y combina sal con lava negra, se ha convertido en un sitio de interés tanto para viajeros como para amantes de la geología y la naturaleza.
Dónde queda Tolar Grande.
Los Ojos de Mar, localizados a unos cinco kilómetros antes de llegar al pueblo, son lagunas de origen volcánico cuyas aguas poseen una salinidad cuatro veces superior a la del océano. Dependiendo de la incidencia de la luz solar, sus tonos varían entre turquesa y verde, convirtiéndolas en un espacio de gran interés científico, especialmente por las comunidades de estromatolitos que allí habitan.
Ubicación de Tolar Grande, pueblo de Salta
Tolar Grande se halla en pleno corazón de la Puna salteña, dentro de una zona minera perteneciente al departamento de Los Andes. Esta pequeña localidad, con alrededor de 300 habitantes, se encuentra a 387 kilómetros de la capital provincial, Salta, y se eleva a aproximadamente 3.500 metros sobre el nivel del mar.
Para acceder a Tolar Grande desde Salta se debe tomar la ruta nacional 51.
Escapadas: ¿Qué puedo hacer en Tolar Grande?
La oferta de experiencias y sitios de interés que se pueden disfrutar en esta región de la Puna es muy variada:
Disfrutar del Cono de Arita, imponente formación piramidal de origen volcánico de unos 200 metros de altura, situada a 75 kilómetros del pueblo en pleno Salar de Arizaro. Esta estructura, compuesta por sal y lava oscura, es considerada sagrada por las comunidades locales.
Recorrer los Ojos de Mar, un conjunto de tres lagunas volcánicas ubicadas a 5 kilómetros de Tolar Grande, cuyas aguas poseen una salinidad cuatro veces superior a la del océano y muestran tonalidades que van del turquesa al verde según la luz solar.
La localidad está a 214 kilómetros de San Antonio de los Cobres por camino de ripio y a 166 kilómetros de asfalto desde la capital provincial.
Observar y analizar las colonias de estromatolitos presentes en los Ojos de Mar, un espacio de relevancia científica que brinda información valiosa sobre los orígenes de la vida en la Tierra.
Caminar o transitar por el Salar de Arizaro, el tercer salar más extenso del planeta, conocido por su riqueza mineral y por haber servido como ruta de los arrieros durante los siglos XVIII y XIX.
Aventurarse en el Desierto del Diablo, una de las zonas más remotas de la Puna, con extensas planicies rojizas que evocan paisajes marcianos, incluyendo un tramo de 1,3 kilómetros que puede recorrerse en vehículo.
Recorrer el Desierto del Laberinto, un sendero sinuoso entre dunas fósiles de más de 10 millones de años, con cientos de picos de arcilla y depósitos de cristales de yeso que crean un paisaje casi irreal.
Explorar el Salar de Pocitos, situado a 108 kilómetros de San Antonio de los Cobres, junto al pequeño poblado homónimo donde apenas residen unas 15 familias.
Es un pueblito de 300 habitantes y tiene paisajes de película.
Admirar el majestuoso Cerro Macón, montaña sagrada que supera los 5.600 metros y se encuentra a 30 kilómetros del pueblo; cada noviembre, los habitantes locales ascienden para realizar ceremonias y ofrendas a la Pachamama.
Visitar La Casualidad, un antiguo asentamiento minero deshabitado a 130 kilómetros al sudoeste, enclavado en una de las zonas más remotas de la región y rodeado por imponentes volcanes.
Ascender a El Arenal, a solo 3 kilómetros al norte, donde se llega a un mirador que ofrece panorámicas espectaculares de la Puna y permite conocer la curiosa formación geológica llamada Cueva del Oso.
Conocer la Estación Caipe, antigua parada ferroviaria abandonada ubicada a 74 kilómetros, que brinda una vista privilegiada del Salar de Arizaro y su entorno.
Explorar la Laguna de Santa María, ubicada a 65 kilómetros y al pie del volcán Incahuasi, un entorno natural donde se pueden avistar flamencos de plumaje rosado, gallaretas y diversas especies de aves de altura, especialmente entre septiembre y marzo.
Este pueblo ubicado a 3.500 metros de altura sobre el nivel del mar ofrece una aventura increíble con paisajes asombrosos.
Observar los imponentes volcanes Llullaillaco y Socompa, de 6.730 y 6.051 metros respectivamente, que señalan la frontera natural con Chile y dominan el paisaje puneño.
Conocer la fascinante historia de las Momias de Llullaillaco, también conocidas como los Niños del Volcán: tres menores sacrificados hace siglos y descubiertos en 1999 en un estado de conservación excepcional.
Recorrer la Quebrada del Toro durante el trayecto hacia el pueblo, atravesando los paisajes de Campo Quijano y siguiendo la ruta que conecta con la ciudad de Salta.
Salar de Arizaro.
Cómo llegar a Tolar Grande
Para llegar a Tolar Grande partiendo desde la ciudad de Salta, hay que seguir la Ruta Nacional 51, cruzando primero Campo Quijano y la impresionante Quebrada del Toro hasta alcanzar San Antonio de los Cobres. Desde allí, se debe tomar la Ruta Provincial 27, que atraviesa el Salar de Pocitos y el aislado Desierto del Diablo, completando un trayecto total de unos 387 kilómetros que suele demandar alrededor de ocho horas y media de viaje.
Así es el Desierto del Diablo, el paisaje en Argentina que parece estar en Marte.
El poblado se encuentra a 214 kilómetros de San Antonio de los Cobres por rutas de ripio y a 166k kilómetros de pavimento desde Salta capital.
Aunque es posible llegar con un vehículo 4x4 propio, debido a la dureza y aislamiento del terreno se aconseja hacerlo acompañado de una excursión guiada por profesionales especializados.