La Corte Suprema de EEUU pidió este lunes la opinión a la administración de Donald Trump para decidir si el juicio por la expropiación de YPF realizada en 2012 durante el kirchnerismo, por unos 3.000 millones de dólares, debe continuar en la justicia estadounidense y no en los tribunales argentinos, como pretendía el Ejecutivo.

En la Casa Rosada la noticia fue celebrada, ya que al menos se descartó la alternativa que, en la previa, se perfilaba como la más probable: un rechazo directo a la apelación argentina.

Si bien el juicio ya tiene varios años en las cortes neoyorquinas, la demanda que llegó al tribunal supremo estadounidense no está relacionada a la cuestión principal, es decir, si el fondo Burford Capital tiene derecho a una indemnización económica -reclama u$s 3000 millones- tal como la que recibió Repsol tras la estatización de la mayoría accionaria de la petrolera, en 2012.

La acción considerada este lunes por la Corte solamente implica una decisión sobre en qué jurisdicción debe continuar la demanda, si en Buenos Aires, en el tribunal internacional del Banco Mundial, el CIADI (tal como pretende el Gobierno nacional e YPF) o en un juzgado de Nueva York, que es lo que reclama Burford.

La primera determinación del máximo tribunal estadounidense considerada favorable al Gobierno argentino y a la petrolera, pero no es la primera vez que ante un caso "pesado" lo primero que decide la Corte es reclamar un pronunciamiento previo del Poder Ejecutivo de los Estados Unidos.

En 2014, antes de decidir si tomar o rechazar la apelación del Estado argentino durante la batalla judicial contra los fondos buitre por la deuda en default de 2001, los jueces supremos estadounidenses solicitaron a la administración del entonces presidente Barack Obama que emita una opinión sobre la relevancia de ese caso que, según se pensaba en ese entonces, podía poner en jaque a la deuda soberana mundial.

El gobierno de Obama se presentó entonces ante la Corte y defendió la posición argentina. Semanas después, a pesar de la opinión favorable del Ejecutivo, el tribunal supremo decidió no considerar el caso y quedó firme el fallo de segunda instancia, que le dio la razón a los holdouts.

La opinión de la administración Trump llegará a través de la fiscalía general del Departamento de Justicia, a quien la Corte solicitó su pronunciamiento. Actualmente ese puesto es ocupado por el republicano Noel Francisco. La Corte no estableció ningún plazo obligatorio, por lo cual no está determinado en qué momento llegará esa respuesta.

"Aun cuando no es vinculante, la opinión del solicitor general es tenida en cuenta especialmente por la Corte, queda claro que produjo efecto la presentación de los amicus curiae (amigos de la Corte) por parte de Chile y México (en favor de la postura argentina), marcando la importancia del asunto desde el punto de vista internacional para los Estados Unidos", evaluaron fuentes del Gobierno nacional.

La Corte estadounidense, de esta forma, demorará un tiempo más su pronunciamiento final respecto a dónde debe tener lugar el juicio. Una vez decidido esa cuestión, el reclamo de fondo necesitará entre 6 y 24 meses más para tener una definición y conocer si el Estado argentino le pagará o no la compensación a Burford.

visitimg

Copyright Todojujuy.com Por favor no corte ni pegue en la web nuestras notas, tiene la posibilidad de redistribuirlas usando nuestras herramientas. Derechos de autor reservados.

Deja tu comentario

Encuesta

En vacaciones de invierno

Viajo al exterior
Viajo por el país
No viajo, pero descanso en casa
No viajo, ni descanso
ver resultados