La Iglesia Católica argentina celebrará el próximo 21 de abril a las 17 una misa en memoria del papa Francisco, al cumplirse el primer aniversario de su fallecimiento. El homenaje se realizará en la Basílica de Luján y tendrá una fuerte carga simbólica, no solo por tratarse de un recuerdo litúrgico para el primer Papa argentino y latinoamericano, sino también por la amplitud de la convocatoria.
La ceremonia estará a cargo del presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, el arzobispo Marcelo Colombo, quien encabezará la concelebración junto a todos los obispos del país, reunidos en Asamblea Plenaria. La elección de Luján, uno de los lugares más representativos de la fe católica en la Argentina, y la coincidencia con la cumbre episcopal refuerzan el carácter institucional del acto.
Un homenaje con peso religioso y político
La convocatoria prevista para recordar a Jorge Bergoglio tendrá una doble dimensión. Por un lado, la Iglesia buscará poner en valor el legado pastoral, cultural y espiritual del papa Francisco, una figura que marcó durante más de una década la agenda mundial del catolicismo.
El papa Francisco falleció el pasado 21 de abril de 2025.
A un año de la muerte del papa Francisco.
Pero además, el encuentro tendrá una lectura política inevitable. Está prevista la presencia de representantes de los tres poderes del Estado, además de referentes del mundo empresario, gremial y social, en una escena amplia y transversal que busca mostrar la vigencia de la figura de Francisco en distintos sectores de la vida pública argentina.
La Basílica de Luján, escenario del recuerdo
La elección de la Basílica de Luján no es un detalle menor. Se trata de uno de los principales santuarios del país y de un lugar profundamente ligado a la identidad religiosa argentina. Allí, la Iglesia buscará reconstruir desde el plano litúrgico la figura de Francisco, en un gesto que combina memoria, espiritualidad y presencia institucional.
A un año de su muerte, el homenaje no solo apuntará a recordarlo como jefe de la Iglesia Católica, sino también como una figura de enorme impacto para la Argentina y para América Latina.
En ese marco, el acto en Luján aparecerá como un espacio donde lo religioso y lo político volverán a cruzarse alrededor de una figura que dejó una huella profunda dentro y fuera del Vaticano.