Los salarios registrados, tanto del sector público como del privado, volvieron a perder contra la inflación en diciembre 2025. Según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), los sueldos aumentaron apenas un 2% en el último mes del año, mientras que los precios subieron un 2,8%.
Esa diferencia impactó de lleno en el poder adquisitivo: los ingresos no alcanzaron para cubrir el aumento del costo de vida y el bolsillo de los trabajadores volvió a sentir el ajuste.
Públicos vs privados: quiénes perdieron más
Dentro del universo de trabajadores formales, los estatales volvieron a ser los más perjudicados. En diciembre, los salarios públicos aumentaron apenas 1% nominal, lo que se tradujo en una pérdida de 1,8% de poder adquisitivo frente al avance de los precios.
En el sector privado registrado, las remuneraciones subieron 2,5%, pero también quedaron por debajo de la inflación, con una merma real de 0,3% y un nivel de ingresos que retrocedió a valores de septiembre-octubre de 2024, según estimaciones de economistas consultados.
empleado estatal
Un deterioro concentrado en el último cuatrimestre
En la comparación interanual, los salarios registrados crecieron 28,8% nominal en 2025, contra una inflación del 31,5%, lo que arroja una caída real del 2,1%. Analistas del sector señalan que el desplome de más del 2% del poder de compra se concentró entre septiembre y diciembre, período en el que los ingresos formales perdieron 2,4% real. La explicación central es la aceleración inflacionaria: los ajustes salariales se pautan en función de la inflación pasada, que suele ser más baja que la del mes corriente, por lo que los sueldos corren detrás de los precios.
Impacto en el sector público durante la gestión Milei
Los especialistas advierten que el retroceso salarial se siente con más fuerza entre los empleados públicos, donde los aumentos quedaron sistemáticamente por debajo de la inflación desde el cambio de gobierno. Distintos relevamientos privados calculan que, en lo que va de la administración de Javier Milei, los sueldos estatales acumulan una caída cercana al 20% en términos reales, mientras que los del sector privado formal muestran una baja bastante menor. La combinación de recorte del gasto, paritarias rezagadas y suba de precios en rubros clave como alimentos, transporte y servicios explica el deterioro del ingreso disponible de los hogares.