Estos tributos se actualizan automáticamente en función de la variación del Índice de Precios al Consumidor (IPC), aunque el Ejecutivo había postergado su aplicación en varias oportunidades para contener el impacto sobre la inflación.
Cómo se traslada a los precios en los surtidores
Con el ajuste parcial, los impuestos que recaen sobre los combustibles líquidos y al dióxido de carbono se incrementarán y, de acuerdo con relevamientos privados, se espera que el litro de nafta aumente en promedio un 1,1%, lo que implicaría un incremento de $17,385 por el ICL y $1,065 por el impuesto ambiental, con un precio estimado que pasaría de alrededor de $1.609 a $1.627,45 por litro.
En el caso del gasoil, el impuesto general subiría cerca de $14,884 por litro, con un adicional de alrededor de $8,059 en zonas de régimen patagónico, más un tributo ambiental de $1,696 por litro, llevando el precio estimado de $1.658 a unos $1.674,58 por litro.
Esta nueva reducción en el precio de los combustibles constituye la segunda en menos de un año.
La Secretaría de Energía postergó nuevamente una parte del alza en el gravamen que se traslada al litro de nafta y gasoil. Los nuevos valores desde este domingo.
Cuándo rige esta suba y qué implica
La medida regirá desde el1° de marzo de 2026. La actualización de estos impuestos forma parte del cronograma de actualizaciones automáticas previsto por la legislación vigente, aunque su aplicación plena había sido demorada en varias oportunidades durante 2025.
Desde el Ejecutivo justificaron que la actualización tributaria se realiza en función de índices de inflación y que parte del ajuste fue postergado para aliviar el impacto directo en los precios finales de los combustibles.
Último aumento en Jujuy: cuándo fue
En Jujuy, el último incremento que impactó en los precios de la nafta y el gasoil se aplicó a partir del 1° de febrero de 2026, cuando los combustibles aumentaron cerca de un 1% en los surtidores, impulsado principalmente por la actualización de los impuestos nacionales que inciden en los costos finales.
Ese ajuste provincial formó parte del esquema de “microaumentos” derivados de la actualización impositiva nacional, con el objetivo de normalizar gradualmente los tributos al combustible que habían quedado atrasados.