Los gritos desesperados de una joven obligaron a parar el partido de fútbol que se disputaba en una cancha barrial de San José de La Cocha,Tucumán. Estaba en el techo de una casona centenaria. Los asistentes salieron corriendo a socorrerla y cuando llegaron al lugar quedaron espantados. La mujer habría quitado la vida a una hija de tres años y a su bebé de siete meses. Los vecinos no pudieron detenerla y ella se tiró al vacío. Los Bomberos voluntarios amortiguaron su caída, pero no pudieron evitar que sufriera lesiones que obligaron a que la internaran.

El hecho, según consta en las actuaciones policiales, se produjo alrededor de las 18. María José Álvarez, de 20 años, se encontraba en la casa junto a sus hijos Nicole y Máximo. Al parecer, la joven tomó una almohada y habría asfixiado primero al bebé y después a la niña. Por último, tomó una escalera y se trepó al techo de más de cuatro metros de altura. Allí comenzó a gritar desesperadamente lo que había hecho.

A los gritos, los vecinos intentaban convencerla de que no se arrojara. La entretuvieron durante varios minutos y llamaron a los bomberos voluntarios y a la Policía. Pero Álvarez se arrojó y los uniformados apenas si pudieron amortiguar su caída. La chica sufrió varios golpes y una quebradura en el tobillo. Fue llevada al hospital local y, al cierre de esta edición, se evaluaba si la trasladaban al Hospital Padilla de la ciudad de San Miguel de Tucumán.

Una pista

Álvarez siempre crío sola a sus dos hijos que tenían padres diferentes. Vivía sola en una casa prestada y no trabajaba, sólo podría haber estado cobrando un plan social, la pensión que le pasaban sus ex parejas y además se las rebuscaba vendiendo productos cosméticos en esa zona, ubicada unos ocho kilómetros de la ciudad de La Cocha.

“Ella era muy cariñosa con los chicos. Los amaba. No entiendo qué le pasó por la cabeza. Ella, en el último año de la secundaria, asistía a clases con Nicole. Era muy chiquita. Y fue en la escuela que le festejo su primer cumpleaños”, relató Elizabeth Villafañe. “Cuando nos recibimos hasta le dimos un diploma a ella porque también había formado parte de ese último año”, recordó entre lágrimas.

Los vecinos le contaron a La Gaceta que el viernes tuvo un problema con el padre de Máximo, versión que fue confirmada por el hombre. “Me había enterado que lo dejaba solo al bebé en la casa. Llegué y efectivamente no lo estaba cuidando nadie. Me lo llevé, pero ella hizo una denuncia y tuve que entregárselo. Estaba esperando que pasen los feriados para reclamar la tenencia”, indicó José Gómez.

Los parientes de Álvarez también se mostraron sorprendidos por lo que había sucedido. Dijeron que ella estaba manteniendo una relación sentimental con un hombre casado de la zona.

Él, según comentaron, se habría negado a seguir con ella y por eso se podría haber desencadenado esta tragedia. El caso quedó en manos del fiscal Miguel Varela que a partir de hoy comenzará a tomar testimonios.

visitimg

Copyright Todojujuy.com Por favor no corte ni pegue en la web nuestras notas, tiene la posibilidad de redistribuirlas usando nuestras herramientas. Derechos de autor reservados.

Aparecen en esta nota:

Deja tu comentario