Delcy Eloína Rodríguez Gómez es una abogada y dirigente política venezolana que en 2026 se convirtió en presidenta encargada de Venezuela tras la detención de Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses. Figura de larga trayectoria dentro del chavismo, ocupó cargos estratégicos dentro del Estado y consolidó su influencia con el paso de los años.
Nacida el 18 de mayo de 1969 en Caracas, Rodríguez proviene de una familia vinculada a la izquierda venezolana. Su padre, Jorge Antonio Rodríguez, fue dirigente guerrillero y fundador de la Liga Socialista, una agrupación política de los años setenta.
Antes de irrumpir en la política, Rodríguez ejerció como docente universitaria y participó como dirigente estudiantil, lo que le permitió cimentar contactos en el entorno chavista.
Delcy Rodríguez y Nicolás Maduro
Delcy Rodríguez y Nicolás Maduro.
Ascenso en el chavismo
La carrera política de Delcy Rodríguez se consolidó durante los gobiernos de Hugo Chávez y de Nicolás Maduro. Fue ministra de Comunicación e Información entre 2013 y 2014, y luego asumió la Cancillería venezolana, cargo que mantuvo hasta 2017.
En 2017 fue designada presidenta de la Asamblea Nacional Constituyente, un cuerpo que reformó las estructuras del Estado y amplió los poderes del Ejecutivo. Un año después, Maduro la nombró vicepresidenta ejecutiva, puesto que mantuvo hasta enero de 2026.
Además de la vicepresidencia, Rodríguez ocupó otros cargos clave: ministra de Economía y Finanzas y, más recientemente, ministra de Petróleo y de Hidrocarburos. Esa acumulación de funciones la ubicó como una de las figuras con mayor peso en la gestión económica del país.
Rol en la economía y perfil internacional
Rodríguez se destacó por su papel central en la estrategia económica del chavismo en un contexto de sanciones, hiperinflación y crisis prolongada. Como vicepresidenta con competencias sobre economía y petróleo, lideró esfuerzos para contener la inflación y mantener la producción de hidrocarburos en niveles clave para las finanzas del Estado.
Su perfil internacional también fue relevante. Representó a Venezuela en foros multilaterales y en negociaciones con actores globales del sector energético, mientras buscaba sostener relaciones con países aliados y con empresas del sector petrolero pese a las sanciones occidentales.
Desde ese momento, su rol se volvió objeto de intensa atención internacional. En su primer mensaje, hizo un llamado a la unidad y exigió pruebas de vida para Maduro y su esposa, Cilia Flores. Al mismo tiempo, su designación generó reacciones diversas, desde respaldos militares internos hasta cuestionamientos externos sobre su legitimidad.