Tensión en la frontera con Bolivia: restringen la carga de combustible a los argentinos
La frontera vive momentos complicados, restringen la venta de combustible a los argentinos y limitan el horario para pasar la mercadería hacia Bolivia.
Tensión en la frontera con Bolivia por restricciones en la Aduana
A pocos días de las fiestas, la frontera entre Argentina y Bolivia vuelve a atravesar un clima de tensión por nuevas restricciones impuestas por la Aduana y la Policía Naval del vecino país. Las medidas afectan directamente al comercio en Aguas Blancas y Salvador Mazza, zonas donde en las últimas semanas se reactivó con fuerza la compra de alimentos por parte de ciudadanos bolivianos debido al tipo de cambio.
El interventor de Aguas Blancas, Adrián Zigarán, expresó su preocupación y criticó la falta de reciprocidad en el trato hacia los argentinos y hacia el movimiento de mercaderías.
Tensión en la frontera con Bolivia por restricciones en la Aduana
Tensión en la frontera con Bolivia por restricciones en la Aduana
Reclamos por falta de combustible y trato desigual
Uno de los puntos que generó mayor enojo es la negativa de estaciones de servicio bolivianas a vender combustible a turistas argentinos, a pesar de que –según Zigarán– Bolivia es abastecida diariamente por unos 200 camiones cisterna que ingresan desde puertos argentinos.
“Nos parece totalmente injusto”, remarcó, asegurando que esos vehículos cruzan a diario las rutas del norte sin restricciones, mientras que en Bolivia se mantiene una prohibición que el nuevo presidente, Rodrigo Paz, había prometido levantar.
Zigarán advirtió que, si Argentina adoptara medidas similares, “en cinco días en Bolivia no se podría mover ni un alfiler”.
Adrián Zigarán – Interventor de Aguas Blancas
Problemas ambientales y reclamo a las cancillerías
El interventor también señaló que existen reclamos históricos que no tienen respuesta, entre ellos la instalación de cloacas en Yacuiba. Según denunció, desde hace años se vierten efluentes sin tratamiento hacia Salvador Mazza, sin avances concretos a pesar de los compromisos asumidos.
“Las cancillerías duermen”, afirmó, y recalcó que muchas veces solo las acciones directas generan algún tipo de reacción por parte de las autoridades bolivianas.
Restricciones al comercio y cupos estrictos
La situación se agravó en los últimos días. A raíz de la diferencia cambiaria, vecinos de Bermejo comenzaron a comprar alimentos en Aguas Blancas, lo que permitió que comerciantes locales recuperaran ventas. Sin embargo, la Aduana boliviana impuso nuevas limitaciones:
El ingreso de mercadería solo está permitido hasta las 13.
Los ciudadanos bolivianos pueden comprar únicamente hasta 300 dólares por mes.
Quienes superen ese cupo pueden sufrir el secuestro inmediato de sus productos por parte de la Policía Naval.
Estas medidas, calificadas como arbitrarias por Zigarán, generan preocupación entre comerciantes argentinos que dependen del flujo fronterizo.
Amenaza de medidas espejo
Frente a este escenario, el interventor advirtió que si hasta este martes Bolivia no modifica su postura, Argentina aplicará las mismas reglas del lado argentino.
“¿Por qué deberíamos seguir siendo flexibles si ellos imponen horarios y cupos?”, cuestionó. Y fue más allá: “Si persisten en su inflexibilidad, no van a vender ni un alfiler para Navidad”.