Alerta sanitaria por un caso de rabia en Bolivia: qué hacer ante una mordedura
Tras confirmarse un caso de rabia humana en Cochabamba, el infectólogo Gustavo Echenique advirtió sobre la importancia de actuar con rapidez ante una mordedura.
Según informó el Servicio Departamental de Salud (SEDES), la probable exposición ocurrió el 23 de diciembre de 2025, cuando la niña fue mordida por un perro que vivía en su domicilio y que había mostrado comportamientos agresivos días antes. El animal permanece bajo evaluación para determinar la cadena de transmisión.
En este contexto, el infectólogo Gustavo Echenique brindó precisiones sobre los protocolos que deben seguirse ante una mordedura y remarcó la importancia de actuar con rapidez.
Durante 2025 se hicieron 40 denuncias por mordeduras de perros en niños y adultos
Mordedura de perro.
“Muchas veces estos eventos se dan en situaciones de peleas entre animales de la propia casa. No hay que meterse a separarlos, porque ahí se producen muchas mordeduras”, explicó. Además, detalló que el caso de Cochabamba correspondería a una rabia de tipo furiosa, la forma más frecuente: “Tenemos dos tipos de rabia, la muda y la furiosa. El 80% se manifiesta de esta manera. El animal desconoce a su dueño y se produce la mordedura”.
Echenique indicó que el período de incubación concuerda con lo ocurrido en Bolivia: “Es de alrededor de un mes hasta que aparecen los primeros síntomas”. También advirtió que las mordeduras en cara, tronco y pulpejo de los dedos se consideran graves por la cercanía con el sistema nervioso central. “El virus asciende aproximadamente dos milímetros por día hacia el cerebro. Por eso la localización de la mordedura es clave”, sostuvo.
Sobre los tiempos de atención, fue contundente: “Si me muerde un perro hoy y el perro tiene rabia, la ventana para ir al médico y vacunarse es de dos a tres semanas. La vacuna contra la rabia es tratamiento. Si no se aplica a tiempo, cuando aparecen los síntomas ya no hay posibilidad de revertir la enfermedad”.
Luego, se debe concurrir de inmediato a la guardia o al centro de salud para que la herida sea evaluada y categorizada. “No hay que decir ‘voy mañana’ o ‘voy pasado’. El 80% de las mordeduras de animales se infectan, y además está el riesgo de rabia”, alertó.
En los centros de salud se definirá si la herida es leve o grave. En caso de mordeduras graves, se deriva al hospital o a centros que cuenten con la vacuna antirrábica. “Si la herida es grande, se hacen puntos de aproximación, pero no se sutura completamente, porque estas heridas se infectan con mucha frecuencia”, explicó.
Perros conocidos y desconocidos
Vacunación anatirrábica
Vacunación antirrábica en San Salvador de Jujuy
Echenique diferenció entre mordeduras de animales propios y de animales desconocidos. “Si es nuestro propio perro, el animal se observa durante 10 días. Un perro infectado por rabia se muere a los dos o tres días después de haber mordido. En esos casos, no siempre hace falta vacunar de entrada”.
Sin embargo, aclaró que si la mordedura es grave, incluso si es de un animal conocido, se indica al menos una dosis de profilaxis post exposición. “Después, según la evolución del animal en observación, se continúa o no el esquema”, detalló.
En el caso de perros de la calle, animales salvajes o desconocidos, la indicación es clara: “Es una mordedura que debe ser vacunada desde el día cero”.
Finalmente, remarcó la necesidad de difundir información clara sobre los protocolos: “Son cuestiones técnicas, pero es importante aceitar esta información en la comunidad. La rabia es una enfermedad mortal una vez que da síntomas, pero totalmente prevenible si se actúa a tiempo”.
El caso registrado en Bolivia vuelve a poner en agenda la importancia de la vacunación antirrábica en animales, la consulta inmediata ante cualquier mordedura y el cumplimiento estricto de los protocolos sanitarios para evitar consecuencias graves.