El negocio es boliviano, la basura es argentina: un problema diario en Aguas Blancas
Miles cruzan cada día para comprar en Bolivia y regresar a Salta cargados. El intendente advierte que el descarte queda del lado argentino y genera tensión.
El intendente de Aguas Blancas Adrián Zigarán lo describe con crudeza. “No nos vienen a visitar a nosotros, van a comprar en Bolivia, esa es la realidad” Según su estimación, entre 3.000 y 4.000 personas cruzan por día, y en jornadas pico la cifra puede trepar hasta 20.000.
Compran en Bolivia, tiran en Argentina
Tras comprar mercadería en Bermejo, los compradores regresan por chalana o puente y reorganizan la carga del lado argentino. Allí aparece el problema que representa el reembalaje que genera residuos que quedan en el espacio público.
Zigarán alertó que “todos los días que se va la gente deja un basural" y añadió: “El descarte de caja, embalaje y plástico lo tiran en medio de la plaza nuestra”. La situación se repite especialmente los fines de semana y en temporadas de alto movimiento comercial.
Pese a la tensión que genera la basura, el intendente admite que el municipio no puede cerrar el grifo del comercio sin afectar a la economía local. “De alguna manera vivimos de ese comercio”, reconoció.
La lógica es simple. Aguas Blancas funciona como nodo logístico, pero el beneficio principal queda en Bolivia. El costo ambiental y operativo que implica la limpieza, la recolección y el ordenamiento queda del lado argentino.
Embed - ADRIÁN ZIGARÁN - Intendente de Aguas Blancas - Sin cruce por chalanas entre Salta y Bolivia
Un fenómeno comparable al de La Quiaca
El intendente marcó paralelismos con lo que ocurre en Jujuy. “Debe ser lo mismo que pasa en Jujuy, en La Quiaca con los carritos, la mercadería”. La dinámica es similar porque hay un cruce corto, se genera abastecimiento, hay necesidad de un reembalaje y el retorno.
La diferencia en Aguas Blancas es que, históricamente, el cruce en chalana permite sortear el rodeo del puente y evitar trámites migratorios, lo que vuelve el flujo más rápido.
Cuando la frontera no es turística, sino utilitaria
Zigarán sintetizó la situación de Aguas Blancas con claridad al remarcar "Es un pueblo de turismo de compras". No se trata de gastronomía, paisaje o recreación, sino de consumo y logística, con el impacto que eso implica en infraestructura y servicios urbanos.
Un corredor que mueve miles de personas por día
El cruce entre Aguas Blancas y Bermejo es uno de los puntos fronterizos más activos del norte argentino. Según el intendente Adrián Zigarán, el flujo habitual ronda entre 3.000 y 4.000 personas por día, pero en fechas pico puede escalar hasta 20.000, especialmente durante temporadas de compras, feriados y vacaciones.
Ese volumen no solo explica la presencia constante de tours de compras, sino también la presión sobre el lado argentino del cruce, donde deben absorberse el tránsito peatonal, el descarte de embalajes y la logística de traslado.
Zigarán aseguró: “Debemos tener un público diario de tres mil, cuatro mil personas y en días pico puede haber hasta veinte mil”.
Puerto Chalanas cerrado por la crecida del río Bermejo.