En qué posición quedó Argentina en el ranking de inflación de América Latina 2025
Mientras la mayoría de los países de la región cerró el año con inflación de un solo dígito, Argentina volvió a ubicarse entre las más altas del continente.
El Gobierno destacó el índice de inflación acumulada en 2025, que cerró en 31,5% y marcó el registro anual más bajo de los últimos ocho años. No obstante, al comparar ese desempeño con el de otros países de latinoamérica, surgen cifras muy dispares que dejan en evidencia un contraste marcado con la realidad local.
Un caso paradigmático es el de Uruguay. Según informó recientemente el Instituto Nacional de Estadística (INE), la inflación anual de 2025 fue de 3,65%, el nivel más reducido desde 2001. En contraste, en la Argentina la suba de precios registrada en un solo mes —marzo— fue superior a toda la inflación acumulada por el país vecino a lo largo del año.
La comparación regional muestra que, pese a la desaceleración local, la Argentina sigue entre las economías con mayor inflación de América del Sur.
Inflaciones mínimas en el Cono Sur y países vecinos
Un panorama similar se observa en Brasil. De acuerdo con datos difundidos por el Ministerio de Hacienda, la inflación acumulada durante 2025 alcanzó el 4,26%, ubicándose dentro del objetivo oficial trazado por las autoridades. Ese resultado, además, figura entre los cinco registros más bajos desde la puesta en marcha del Plan Real en 1995.
La tendencia de variaciones moderadas también se replica en otros países de la región. En Paraguay, el índice de precios mostró una baja en diciembre —con un proceso de deflación— y el año cerró con una inflación de 3,1%, por debajo del 3,8% contabilizado en 2024, según cifras oficiales.
Hacia el Pacífico, el escenario tampoco muestra grandes diferencias. Según datos difundidos recientemente por el gobierno de Chile, la inflación acumulada en 2025 fue del 3,5%, el registro más bajo de los últimos cinco años. El dato fue bien recibido en el país vecino, especialmente porque se alcanzó en un contexto de normalización de las tarifas eléctricas.
Inflación en Argentina.
Inflación en Argentina.
Otro ejemplo relevante en Sudamérica es Ecuador, que finalizó 2025 con una suba de precios de apenas 1,9% en términos anuales. Dentro del índice, varios componentes mostraron caídas interanuales y algunos rubros de peso significativo crecieron por debajo del promedio general, como alimentos y bebidas, que registraron un aumento de solo 1,3%.
Registros bajos, pero con matices según cada economía
En el caso de Colombia, el nivel de inflación fue superior al de otros países de la región, aunque igualmente terminó 2025 dentro de valores de un dígito. Según las estadísticas oficiales, el incremento de precios acumulado en el año alcanzó el 5,1%. Analistas y publicaciones especializadas remarcaron que hacia el final del año se observó una moderación en la dinámica inflacionaria, aunque alertaron sobre señales que podrían anticipar un repunte en los primeros meses de 2026.
La experiencia peruana muestra un escenario similar al argentino en cuanto a la tendencia, aunque con resultados diametralmente opuestos. En 2025, la inflación anual en Perú alcanzó su nivel más bajo en ocho años, pero se ubicó apenas en 1,5%, una cifra muy distante de la registrada en Argentina. Incluso, ese porcentaje convirtió al país en el de menor inflación de toda América Latina.
Bolivia y Venezuela integran, junto con la Argentina, el grupo de países con mayores tensiones inflacionarias en la región.
El club de los dos dígitos
En síntesis, los países analizados hasta aquí registraron inflaciones anuales que oscilaron entre el 1,5% y el 5,1%. Sin embargo, existen otros casos en la región cuyos indicadores se asemejan más a los de Argentina. Bolivia es uno de ellos: cerró 2025 con un alza de precios del 20,4%.
Ese registro se ubica muy por encima del promedio regional y fue puesto en duda por sectores privados, ya que las estimaciones de consultoras locales ubicaron la inflación cerca del 30% anual. Según la prensa especializada, la diferencia de alrededor de diez puntos entre las cifras oficiales y las privadas se explicó por divergencias en los criterios metodológicos utilizados.
Finalmente, aparece el caso de Venezuela, el más complejo de evaluar. La principal dificultad radica en la ausencia de estadísticas oficiales creíbles que permitan seguir con precisión la dinámica de los precios. Aun así, como parámetro alternativo suele utilizarse la estimación del Fondo Monetario Internacional (FMI), que calculó una inflación del 269,9% para el año 2025.
Venezuela es el caso más difícil de analizar, debido a que no hay una medición oficial confiable que mida la evolución de los precios.
Se trata, con amplia diferencia, del desempeño más negativo en materia de estabilidad de precios. Incluso, hasta hace pocas semanas, los informes de organismos internacionales anticipaban para 2026 un escenario todavía más crítico, con una inflación anual que superaría el 600%, antes de la detención de Maduro.
Conclusiones finales sobre la inflación de Argentina
En conclusión, puede señalarse como dato favorable que el ritmo de aumento de los precios en Argentina mostró una desaceleración marcada en comparación con períodos anteriores. Sin embargo, el contrapeso negativo es que el país continúa ocupando un lugar crítico en el ranking regional, ya que mantiene la segunda inflación más alta de América Latina, sólo por detrás de Venezuela.