Retomar hábitos de alimentación saludable suele ser la meta de muchas personas tras la Navidad. La mejor forma de equilibrar la dieta es optar por una receta nutritiva y balanceada. Un ejemplo sencillo y sano es preparar pollo al horno acompañado de brócoli y espolvoreado con queso rallado.
No solo se trata de una preparación rápida y práctica, sino también de un plato sabroso y capaz de impresionar a cualquier comensal. Además, incorpora ingredientes que aportan proteínas, vitaminas y minerales, junto con fibra y carbohidratos de calidad.
Una opción saludable es el pollo al horno con brócoli y queso rallado.
El pollo al horno con brócoli y queso gratinado se presenta como una opción irresistible para quienes buscan un plato reconfortante y fácil de hacer. La combinación del pollo tierno, el brócoli recién cocido y la capa dorada de queso ofrece una experiencia culinaria completa y satisfactoria.
Esta receta proviene de la tradición doméstica internacional y se distingue por su adaptabilidad en la mesa. El brócoli aporta un toque fresco, mientras que el queso gratinado brinda cremosidad; por su parte, el pollo horneado garantiza una carne jugosa y suave. Generalmente se sirve como plato principal y combina perfectamente con arroz, puré de papa o una ensalada fresca y ligera.
Receta de pollo al horno con brócoli y queso rallado
El Pollo al horno con brócoli y queso rallado se puede conservar en refrigeración, en un recipiente hermético, durante dos a tres días.
El pollo al horno con brócoli y queso rallado se destaca por su simplicidad en los ingredientes y la facilidad de su elaboración.
La preparación consiste en cocinar el pollo junto con el brócoli y cubrirlo con queso, permitiendo que se forme una corteza dorada y fundente. El plato final resulta nutritivo, balanceado y lleno de sabor, ideal para una comida reconfortante sin complicaciones.
El pollo al horno con brócoli y queso rallado es una opción irresistible para quienes buscan una comida reconfortante y sencilla.
Tiempo de preparación
El plato se prepara en aproximadamente 40 a 45 minutos, distribuidos de la siguiente manera:
Preparación: 15 minutos
Cocción en horno: 25-30 minutos
Ingredientes
Cuatro pechugas de pollo (pueden usarse muslos)
Un brócoli grande
150 gramos de queso rallado (mozzarella, cheddar o el de tu preferencia)
Dos dientes de ajo picados
Una cebolla pequeña (opcional)
Sal al gusto
Pimienta al gusto
Una cucharadita de pimentón dulce (opcional)
Dos cucharadas de aceite de oliva
50 mililitros de nata o crema de leche (opcional, para un resultado más cremoso)
Los platos fáciles de preparar, rápidos y saludables se convierten en la opción perfecta para contrarrestar los excesos gastronómicos.
Receta de pollo al horno con brócoli y queso rallado, paso a paso
Precalentar el horno a 200°C para dejarlo listo antes de colocar los ingredientes.
Lavar el brócoli y separar en pequeños ramilletes para que se cocinen de manera pareja.
Cortar las pechugas de pollo en tiras o porciones medianas, asegurando una cocción uniforme.
Picar muy fino los dientes de ajo y la cebolla, si se decide incorporarlos.
En una sartén amplia, calentar aceite de oliva y añadir el ajo y la cebolla; sofriendo durante dos minutos antes de incorporar el pollo, dorándolo por fuera pero sin cocinarlo por completo.
Distribuir el pollo y el brócoli en una fuente apta para horno.
Condimentar con sal, pimienta al gusto y, si se desea, espolvorear un poco de pimentón dulce.
Si se busca un acabado más cremoso, se puede rociar nata o crema de leche sobre el pollo y el brócoli antes de hornear.
Pollo al horno con brócoli y queso rallado, una receta irresistible para volver a comer sano después de Navidad.
Espolvorear queso rallado de manera uniforme sobre toda la preparación.
Llevar al horno durante aproximadamente 25 a 30 minutos, hasta que el queso se funda, adquiera un tono dorado y burbujee, y el pollo esté completamente cocido. Es recomendable no abrir la puerta del horno mientras se cocina, para conservar la humedad.
Dejar reposar la fuente unos minutos antes de servir. Para un mejor resultado, conviene usar queso recién rallado y evitar que haya exceso de líquido en la bandeja.
Si se quiere añadir una corteza crujiente, se puede mezclar pan rallado con el queso antes de hornear.