La conferencia se realizó en el edificio Centinela, acompañado por la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, y el jefe de la Gendarmería Nacional, comandante general Claudio Brilloni.
“Estuve en un lugar de muchísima tortura”
En sus primeras palabras públicas, Gallo afirmó que se encuentra bien de salud y agradeció el acompañamiento institucional.
“No es fácil estar acá, delante de todos ustedes… Tengo muy escasa información de lo que ha pasado en estos 448 días”, dijo, admitiendo la dificultad de expresar lo vivido tras más de un año de detención.
Sobre su experiencia en El Rodeo 1, el gendarme fue contundente: “El Rodeo 1 no es un lugar muy bueno, es un lugar de bastante torturas psicológicas y no muy grata para contarla en estos momentos”. Destacó también que aún hay 24 extranjeros más en esa cárcel esperando ser liberados”.
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Conferencia de Nahuel Gallo.
Gallo remarcó que su fortaleza derivó del amor por su familia: “Gracias a Dios, mi fortaleza es mi hijo, es lo único que me mantuvo fuerte”, expresó, recordando el vínculo que lo sostuvo durante su cautiverio.
Agradecimientos y acompañamiento institucional
La ministra Monteoliva abrió la conferencia destacando que “Nahuel está sano, entero y en casa” y subrayó el apoyo constante del Gobierno desde que se conoció su ausencia en diciembre de 2024.
Por su parte, el jefe de Gendarmería, Brilloni, señaló que la condición de Gallo como miembro de la institución “sigue intacta y nunca se la ha perdido”, y destacó el respaldo permanente de su fuerza y de las autoridades a lo largo de todo el proceso.
Incertidumbre y contexto
Gallo describió el ambiente de incertidumbre que enfrentó dentro de la prisión: “No te avisan qué vas a hacer o qué va a pasar. Es incertidumbre… y muchos pensamientos sobre lo que va a pasar”, recordó en la rueda de prensa.
“Yo sigo, sigo encerrado. Mi mente, hasta que no liberen esos veinticuatro extranjeros, yo no estoy libre. Es feo. No quiero contar las cosas y las atrocidades que hicieron. No puedo todavía, no me siento preparado”, remarcó.
Su regreso y liberación marcaron el cierre de un capítulo que generó tensión diplomática y seguimiento internacional, y su testimonio público se convirtió en un gesto clave para avanzar en su recuperación física y emocional.